Identify/Describe Data Trends Practice Test
•11 QuestionsEn el país ficticio de Altiplania, un movimiento social centrado en la promoción de hábitos de lectura creció entre 2015 y 2024 mediante clubes barriales y alianzas con bibliotecas. En 2015, el 14% de la población reportaba leer al menos un libro al trimestre; en 2024, el porcentaje alcanzó el 26%, con un aumento más marcado en barrios donde se abrieron “puntos de intercambio” gratuitos. Esos puntos pasaron de 35 a 120 en nueve años, y el 58% se ubicó cerca de mercados y terminales de transporte, lo que facilitó el acceso cotidiano. Un segundo patrón fue el cambio en formatos: la lectura en papel siguió predominando, pero el uso mensual de libros digitales subió del 9% al 24%, especialmente entre universitarios. En cuanto a impacto social, las bibliotecas registraron un aumento del 31% en nuevas inscripciones, y escuelas participantes reportaron que la asistencia a talleres de comprensión lectora creció del 18% al 33%. Culturalmente, el movimiento se integró a ferias locales donde narradores orales compartían cuentos tradicionales, de modo que la lectura se presentó como práctica moderna y, a la vez, conectada con la memoria comunitaria. Así, la tendencia principal fue un incremento sostenido de lectores, acompañado por mayor infraestructura informal y diversificación de formatos.
Basado en los datos presentados, ¿qué implicaciones tiene la expansión de puntos de intercambio para el aumento de lectura trimestral en Altiplania?
En el país ficticio de Altiplania, un movimiento social centrado en la promoción de hábitos de lectura creció entre 2015 y 2024 mediante clubes barriales y alianzas con bibliotecas. En 2015, el 14% de la población reportaba leer al menos un libro al trimestre; en 2024, el porcentaje alcanzó el 26%, con un aumento más marcado en barrios donde se abrieron “puntos de intercambio” gratuitos. Esos puntos pasaron de 35 a 120 en nueve años, y el 58% se ubicó cerca de mercados y terminales de transporte, lo que facilitó el acceso cotidiano. Un segundo patrón fue el cambio en formatos: la lectura en papel siguió predominando, pero el uso mensual de libros digitales subió del 9% al 24%, especialmente entre universitarios. En cuanto a impacto social, las bibliotecas registraron un aumento del 31% en nuevas inscripciones, y escuelas participantes reportaron que la asistencia a talleres de comprensión lectora creció del 18% al 33%. Culturalmente, el movimiento se integró a ferias locales donde narradores orales compartían cuentos tradicionales, de modo que la lectura se presentó como práctica moderna y, a la vez, conectada con la memoria comunitaria. Así, la tendencia principal fue un incremento sostenido de lectores, acompañado por mayor infraestructura informal y diversificación de formatos.
Basado en los datos presentados, ¿qué implicaciones tiene la expansión de puntos de intercambio para el aumento de lectura trimestral en Altiplania?